Hace un año y pico, cuando entré en la universidad, esperaba encontrar gente más "interesante" para mi gusto. Pero la verdad, es que no he encontrado nada. Bueno, quizás "nada" no sea la palabra más correcta. Resulta que en el primer curso de Universidad, como somos muchos en mi carrera, nos tuvieron que separar por clases (generalmente tu decides qué profesor te da cada asignatura), y como yo tengo muchísima suerte, me tocó solo, en una clase, mientras que todos mis amigos y conocidos "del pueblo" tuvieron suerte y acabaron todos juntos en otra. Parecía cosa del destino, o del personal de administración que me tiene coraje. Fuera lo que fuera, en esa clase vine a conocer al chico por el que luego estuve pillado más de un año. Pensareis muchos ahora, que se trataba de un chico hetero (que suele ser lo más normal). Pero no. Este era de mi lado de la acera.
Y por lo que parece, se olía algo, porque muchas veces me cogió mirándole fijamente en clase, y otras tantas le cogí yo a él. Así que me fuí envalentonando, me fuí subiendo, hasta que decidí que, ya que en mi clase no había nadie "del pueblo", me iba a atrever a decirle algo. Eso sería un viernes. El lunes siguiente, voy como siempre a la clase donde estaban mis conocidos "del pueblo", a desayunar y charlar un rato con ellos, cuando me encuentro con dos novedades:
1.- Mis amigos habian hecho nuevas amistades en aquella clase (perfecto)
2.- Esas amistades (dos chicas) eran primas del chico por el que yo estaba pillado (¡¡mierda!!)
Toma ostiazo en la cara. En unos segundos pasé del "por fín algo de libertad, seguro que consigo algo" al "como le diga algo y la cague, este se lo cuenta a las primas y llegará hasta....... (léase con voz como de ultratumba)¡¡eeel pueeebloooooo!!" . Así que nada. A joderse. A lo mejor cuando me marche del país lo consigo. Si no es que me marcho y resulta que me enamoro de alguien con familia en Las Palmas.
Así que nada, finalmente no me atreví a contarle nada, y como siempre que te enamoras y no eres correspondido (¿qué gay no se ha enamorado nunca de un hetero?), reprimí mis sentimientos hacia él. Tampoco me costó mucho. Llevo años haciéndolo y por uno más tampoco me iba a pasar nada. Ya casi ni sufro.
En el volumen 2 de la serie "Historias en la Universidad", contaré cómo el destino ha confabulado de nuevo con los chicos del departamento de administración de la facultad (recuerden que el destino y esa gente me odian) para que ese chico y yo hayamos sido los únicos de mi clase seleccionados para ir a hacer un curso de Inglés en Inglaterra. Juntos.
Saludos!
domingo, 18 de marzo de 2007
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2 comentarios:
Cuanto me recuerdas a mi etapa en la Universidad chiquilloo!! Aunque bueno, yo si pude lanzarme sin paraca ni nada, porque en mis tiempos no había Universidad en Las Palmas y tuve que marchar a Tenerife. Ains! Que recuerdos...
1 Besazo!
Ejem... que puedo decirte que no te haya dicho ya? Bueno sí, ¡¡que te atrevas!! por trigésimonovena vez.
Un abrazo gigantón!
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