miércoles, 28 de marzo de 2007

Tengo una pregunta para usted, señor Futuro

¿Cuándo llegará mi día? ¿Cuándo tendré lo que hay que tener para soltarlo? Me gustaría saber cuándo será. Por que si algo empiezo a tener claro es que ese día va a llegar. Antes o después, pero seguro que llegará. Hasta ayer no lo había pensado en serio, o me conformaba con vivir en el futuro con mi pareja de la forma más discretísima posible. Pero me he acabado por dar cuenta de que no es lo que quiero.

Hoy me ha preguntado una amiga que cómo me veía dentro de diez años. Le contesté que no sabía, que suponía tener la carrera terminada y quería presentarme a unas oposiciones. Pero la verdad es que lo primero que se me vino a la cabeza no estaba relacionado con mi vida profesional, sino con mi vida personal. Me imaginé viviendo en pareja de puertas hacia adentro, pero en plan amigos de puertas hacia afuera... y no me ha gustado. Es la idea que siempre he tenido concebida sobre cómo debía ser mi vida sentimental en el futuro, pero caigo en la cuenta de que no me gusta. Caigo en que me gustaría encontrar a esa persona y vivir abiertamente con él. Caigo (y en esto no había caido) en que me gustaría adoptar algún día. Caigo en que no quiero hacerle daño a él, escondiéndole de mi familia y amigos, como si él fuera una vergüenza para mí. Caigo en que quiero salir por ahí de fiesta e ir a trabajar con un pedazo de anillo en la mano, aunque seguramente vaya a tener problemas por esto.

He leido de gente que lo ha descubierto con 19 o 20 años, o incluso más tarde. Yo sin embargo desde que tengo uso de razón tengo bien claro qué es lo que me gusta, y siempre he "tenido claro" que no quería sacarlo a la luz. Pero hoy he caido en que quizás esa claridad sea miedo y que ese miedo se está difuminando por alguna razón que desconozco. Lo único que saco después del lío mental que me ha producido la pregunta de mi amiga es que lo tengo que seguir pensando... o a lo mejor el problema está en que pienso demasiado.

Saludos!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Creo que esta todo el mundo igual, excepto los valientes que se atreven a abrir las puertas hasta el tope o los pobres que se las abren a portazos obligandoles a salir. Animo y sigue con el blog que lo que he leido me a encantado